Ensayo sociológico elaborado por el destacado sociólogo español Amando de Miguel. Publicada en el contexto del tardofranquismo y los albores de la Transición, la obra constituye una reflexión sobre el papel del intelectual y la función de la crítica en la sociedad contemporánea. El autor analiza la responsabilidad cívica del pensador, la relación entre cultura y poder, y la necesidad de mantener una postura independiente y analítica frente a las ortodoxias políticas y sociales.