En este ensayo, el eminente filósofo y ensayista José Luis López Aranguren realiza un estudio exhaustivo sobre la evolución de la ética y la moral en la España del siglo XIX. La obra analiza las constantes tensiones entre la moral tradicional católica, el liberalismo emergente y los nuevos movimientos sociales, trazando un panorama detallado de la mentalidad y las costumbres que definieron la sociedad española de la época y sentaron las bases ideológicas de la modernidad.