Una de las novelas más potentes de Benjamín Prado sobre la memoria histórica española. El relato arranca con la investigación de un profesor sobre una escritora olvidada de la Sección Femenina, lo que le lleva a descubrir la tragedia de los niños robados durante la posguerra. Prado combina la intriga detectivesca con un rigor histórico estremecedor, denunciando los crímenes silenciados del franquismo. Es una obra necesaria que utiliza la ficción para arrojar luz sobre uno de los capítulos más oscuros y dolorosos de la historia reciente de España.