Escrita en 1946, esta novela ofrece una inmersión profunda en los años previos a la creación del Estado de Israel. La trama sigue a Joseph, un joven inglés de ascendencia judía que se une a un asentamiento comunal en Palestina durante el Mandato Británico. Koestler retrata con rigor histórico las tensiones sociopolíticas, los dilemas morales y los conflictos entre las comunidades de la región, así como la lucha contra las autoridades británicas.