En este ensayo fundamental, el poeta y crítico T. S. Eliot analiza la crisis de la cultura occidental y propone que la única alternativa viable frente al totalitarismo y al materialismo es la restauración de una sociedad basada en principios cristianos. No es un tratado puramente teológico, sino una reflexión sociopolítica sobre la educación, la ética pública y el papel de la religión en la cohesión de la civilización. Un texto esencial para comprender el pensamiento conservador y humanista de mediados del siglo XX.