Obra cumbre de la literatura alemana del siglo XX que reinterpreta el mito clásico de Fausto. El libro narra la biografía del compositor Adrián Leverkühn, contada por su amigo de la infancia Serenus Zeitblom. Leverkühn, en su búsqueda de la genialidad absoluta, contrae deliberadamente una enfermedad que potencia su creatividad a cambio de una prematura degradación física y mental, sellando un pacto simbólico con el demonio. La trayectoria destructiva del músico discurre de forma paralela al colapso moral y político de Alemania durante el ascenso del nacionalsocialismo.