Ensayo en el que el filósofo y sociólogo Herbert Marcuse, integrante de la Escuela de Frankfurt, articula una convergencia entre las teorías psicoanalíticas de Sigmund Freud y el análisis político de orientación marxista. La obra explora los mecanismos a través de los cuales la civilización y el sistema capitalista contemporáneo ejercen una "represión excedente" sobre los instintos del individuo. Marcuse expone cómo la psique humana está moldeada por las dinámicas de poder, proponiendo una crítica radical a la sociedad industrial avanzada.