Ensayo historiográfico y sociológico escrito por Elías Díaz, una figura clave del pensamiento español del siglo XX. El libro realiza un repaso crítico de la evolución de las corrientes ideológicas y filosóficas en España desde el final de la Guerra Civil hasta 1973. El autor disecciona el predominio del nacionalcatolicismo y las voces disidentes que, desde la intelectualidad y el ámbito universitario, abrieron caminos hacia la modernidad y la democracia.