Primera novela de la serie protagonizada por el comisario Kostas Jaritos, un detective de la policía de Atenas que se ha convertido en una figura de culto en la novela negra europea. La trama se inicia con el asesinato de un empresario vinculado a un caso de tráfico de inmigrantes, pero rápidamente destapa una red de corrupción que salpica a las altas esferas griegas. Márkaris utiliza el género negro para ofrecer un retrato sociopolítico de la Grecia contemporánea, combinando intriga con una ácida crítica a la sociedad.