Llamada para el muerto constituye un hito histórico de la literatura de suspense al ser la novela debut de John le Carré y la obra que introdujo al inolvidable George Smiley. Lejos del glamour y la acción fantasiosa de otros agentes secretos, Smiley se presenta como un hombre maduro, meticuloso, aparentemente anodino y desengañado del servicio de inteligencia británico. El caso comienza cuando Samuel Fennan, un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores que acababa de recibir el visto bueno de Smiley en una entrevista rutinaria de seguridad, aparece muerto en lo que parece un suicidio evidente. Desconfiando de la versión oficial, Smiley inicia una investigación discreta que lo llevará a destapar una sofisticada red de espionaje en plena Guerra Fría.