En este libro, Enrico Altavilla realiza un análisis sociológico y cultural sobre la Europa de los años sesenta y setenta, periodo marcado por cambios sociales profundos, la modernización de las costumbres y la evolución de los valores tradicionales. A través de crónicas y reflexiones, el autor disecciona los contrastes entre la moral conservadora y la nueva libertad individual, abordando temas de actualidad política, estética y social de un continente en plena transformación.