Una de las novelas más introspectivas, sombrías y aclamadas por la crítica dentro de la bibliografía de la autora. La historia se centra en Edith Howland, una mujer que, tras mudarse a un pequeño pueblo de Pensilvania, ve cómo su vida real se desmorona: su marido Brett la abandona por una mujer más joven y su hijo Cliff resulta ser un joven delincuente e inadaptado. Ante esta cruda realidad, Edith encuentra refugio en su diario, donde comienza a relatar una vida paralela plagada de éxitos familiares y felicidad ficticia. La obra es un retrato clínico y devastador del descenso hacia la alienación mental y las consecuencias del autoengaño crónico.