En los cuentos de otoño de «Las cuatro estaciones» encontrará el lector la belleza otoñal de las narraciones raras y misteriosas. Entre las rojizas hayas del bosque y los negros abetos tiene lugar el cuento noruego de «Los chicos que encontraron a los trolls en el bosque de Hedal», y en la región soriana más alejada suceden las apariciones de «El Monte de las Animas» de Gustavo Adolfo Bécquer. El penetrante viento de otoño trae los extraños sucesos de «El Magnetizador» de E.T.A. Hoffmann y las misteriosas narraciones de «El rubio Eckbert» de Ludwig Tieck y de «Las jaulas de las almas» de W.B. Yeats. Se oye a «El pájaro de la verdad» de Fernán Caballero, y a «El granjero Tiempo» de Asbjørsen. Todas las estaciones son tiempo de lectura, pero el otoño suma al encanto de leer la contemplación del paisaje. Carmen Bravo-Villasante es autora de esta bella antología, en la que a la calidad literaria se añade el interés argumental.