Pulsera realizada en ágata cornalina y ónix y plata 925 mm. Está engarzada en hilo de acero de alta resistencia. Tiene una medida ajustable entre 17 y 21 cm. El ágata cornalina también es conocido como carneola. El ágata cornalina ya se conocía en la Edad Antigua, en Egipto, para promover la paz y la armonía, se decía que incrementaba la energía sexual. El ágata cornalina se utiliza también para eliminar la negatividad que pueda existir alrededor. El ónix es llamado también ágata negra. El ónix en la antigüedad fue un mineral muy preciado y usado. Existen documentos que demuestran que los romanos la usaban para fabricar sellos, broches y pendientes, donde se grababan los signos del zodiaco para usarlos como talismanes. También era utilizada como amuleto para reforzar y agudizar la vista. Es una gema de poder, al ser una piedra porosa y absorbente, la piedra atrae magnéticamente las vibraciones negativas y las disuelve, transforma las malas intenciones y protege al portador de la misma Se dice que el ónix otorga confianza en sí mismo, nos da seguridad en nosotros mismos y nos protege contra envidias.