Una pieza escultural que abraza la geometría del minimalismo con el toque artesanal del hierro. Su silueta esbelta y sus asas circulares crean una composición visual equilibrada, perfecta para espacios que buscan serenidad y carácter. Funciona como una declaración decorativa que dialoga con diversos ambientes sin necesidad de flores, aunque también permite crear composiciones con ramas secas o plantas artificiales.