Una vez iniciada la operación Campanilla del Magnicidio, da comienzo un combate a muerte contra la deidad que controla a Ai, y Yayoi saca al Sargento del Eterno Martirio para hacerle frente. Por su parte, Keitaro y Eiko se topan con Shuten Dôji, a quien se encuentran en el Kubitzuka Daimyôjin cuando se disponían a recoger al graduado allí sellado. ¿Qué podrá hacer el espíritu del sacerdote misterioso que posee a Keitaro contra el proclamado hijo del Dios Dragón ? Por Kenichi Kondo