En los treinta años transcurridos desde los últimos escritos recogidos en el presente volumen se han modificado enormemente los marcos de referencia utilizados por el científico social y el historiador. Este libro es interesante no sólo por su contenido sino también porque demuestra los beneficios que cabe extraer de cierta versatilidad metodológica. Como señala en el prólogo Sandra Chaparro Martínez: «En una época de fragmentación y liquidez de los saberes, tal vez debamos seguir el ejemplo de Domínguez Ortiz e incorporar nuevas perspectivas sin dejar de lado metodologías más antiguas que pue