Dos composiciones que dialogan entre la serenidad y la geometría. Cada pieza captura la esencia de paisajes indefinibles, donde capas de técnica mixta crean profundidad visual. Las texturas se despliegan como campos de cultivo o trazos de horizonte, invitando la contemplación tranquila. Un diptych que trasforma cualquier espacio en galería de arte contemporáneo, equilibrando lo etéreo con lo matérico.