Están fabricados en material flexible y suave, se adaptan bien a la piel y a los movimientos y son resistentes al agua y a la suciedad. La gasa central no se adhiere a la herida y protege la zona, mientras el adhesivo hipoalergénico ofrece buena fijación y permite una retirada prácticamente indolora, respetando la piel sensible de los niños.