Los vecinos de una pequeña localidad disfrutan chismorreando malsanamente sobre todo aquello que pueda distraerles de su apagada existencia. El hecho de que un joven se sienta atraído platónicamente por una mujer casada se retuerce de tal modo por el vecindario que llega a oídos del marido en forma de inexistente adulterio. Las malintencionadas calumnias del vecindario podrían dar lugar incluso al suicidio.