Benjamín Palencia (1894-1980), describe su trayectoria con la sensibilidad que le caracteriza: “tengo una sensibilidad demasiado refinada, demasiado a flor de piel, y eso me produce huidas”. Maruja Mallo (1909-1995) es un personaje único en el panorama de la pintura española de la generación del 27. “Entonces ni soñábamos en la trascendencia que tendrían Dalí, ni Buñuel, ni tampoco Federico”.