Abandonado por su padre a una edad muy temprana, Steve acabó en un reformatorio donde no podía dejar de meterse en problemas, una pasión que no abandonaría incluso cuando se alistara en la marina. Solo había una cosa que motivaba a esta joven promesa por encima de cualquier otra actividad. Esa pasión era actuar, gracias a la cual encontraría su camino en la vida y su compañero en sus años más exitosos.