Nacida en una familia adinerada pero competitiva en Filadelfia, desde temprana edad quedó claro que no quería pertenecer a ese ambiente elitista, por lo que se mudó a Nueva York donde hizo sus primeros trabajos como modelo y en televisión, lo que fue su primer paso para conquistar Hollywood. Cuatro años más tarde era una celebridad universal, ganadora de un Oscar y deseada por los mejores directores de la época, con los que rodó películas como High Society, Perfect Crime, Rear Window o Catch a Thief, muchas de ellas dirigidas por grandes mitos como Hitchcock o John Ford.