No importa cuáles son las nueve variedades de uva que forman parte de este vino. Suficiente saber que todas proceden del viñedo de Remelluri. Tampoco es necesario saber cómo se elabora, ni que formaliza una larga crianza en diferentes depósitos. Todo ello haría desviar la máxima atención sobre lo más trascendente, un blanco riojano que forma parte del club de vinos míticos como miembro de pleno derecho y que define perfectamente las inconfundibles peculiaridades de La Granja.