De la minúscula isla que alberga la montaña más alta de Portugal procede este Vulcanico Branco elaborado con Arinto y Verdelho Original (nada que ver con el resto de Verdelhos portugueses o del mundo) que se cultivan en suelos volcánicos, y se tratan con mucha dulzura para obtener tan sólo el zumo del primer prensado, pleno de aromas frescos y sutiles que dan lugar a un vino levemente tropical, un poco exuberante y con un toque especiado. Un placer a la vista, la nariz y la boca.