Una escultura de luz que abraza tu lóbulo. Los pendientes trepadores siguen la curva natural de la oreja, creando un efecto visual espectacular que estiliza y alarga. Dibujan una lágrima abierta elaborada con 40 diamantes, donde la forma calada aporta ligereza visual, mientras que el pavé de diamantes asegura un brillo constante y deslumbrante desde cualquier ángulo. El cierre de presión es cómodo y seguro, y la pieza está elaborada en oro blanco de 18k, combinando elegancia, comodidad y sofisticación en un diseño contemporáneo.