Jason Becker creció en Richmond, California, pequeña ciudad de Área de la Bahía de San Francisco. Comenzó a tocar la guitarra con 5 años demostrando de inmediato un gran talento. Con 12 años sus interpretaciones de ídolos como Eric Clapton dejaban a la audiencia boquiabierta. A los 16 años una demo en una cinta para el sello local Shrapnel Records lo descubrió, despegaba el que sería el más grande guitarrista de rock del planeta.