Punto muerto. Desde la apertura de la Grieta de Dresde, nuevos e indescriptibles horrores han surgido del corazón de la recién nacida Nueva República. El plan aliado para poner fin a las hostilidades en Europa se ha desmoronado. El mundo ahora paga el precio de su fracaso. El desarrollo tecnológico, ya acelerado por la fiebre de la guerra, se ha intensificado aún más debido al poder de las Grietas. Armas de capacidad destructiva sin precedentes se despliegan con creciente frecuencia por todas las naciones beligerantes, dejando a Europa en ruinas y sin que nadie pueda imponerse. Ahora no cabe duda: el control de las Grietas es el camino a la victoria. Dresde es el corazón del poder del Eje, el corazón de la Fortaleza Europa.