Una pieza que evoca la serenidad de las ceremonias del té, con su superficie texturizada que guarda historias de tiempo y tradición. El tono verdigrís, resultado de años de patina, confiere autenticidad a cada infusión. Su forma redondeada y asa elegante la convierten en protagonista silencioso de tu cocina, transformando el ritual cotidiano en un momento de calma contemplativa.