Una pieza escultural que captura la esencia bruta de la naturaleza bajo un cristal sereno. La madera de teca, blanqueada por el tiempo, se convierte en protagonista absoluto, revelando sus formas orgánicas y sus historias grabadas en cada fibra. El cristal templado flota sobre esta base artesanal, creando un contraste hipnotizador entre lo salvaje y lo refinado. Perfecta para quienes buscan que su espacio cuente historias de autenticidad y belleza sin artificio.