En la etiqueta se indica claramente el número de lote y la fecha de caducidad, facilitando el control y la trazabilidad del producto. El envase de 230 ml es completamente hermético e incorpora un precinto de seguridad antimanipulación, asegurando que la solución conserve intactas sus propiedades desde su fabricación hasta su uso. Esta solución ha sido formulada para ofrecer una vida útil de hasta 5 años desde la fecha de fabricación, siempre que la botella permanezca cerrada. Además, cada envase incluye una tabla de compensación por temperatura, donde se detallan los valores reales de conductividad (µS/cm) a diferentes temperaturas, lo que permite una calibración más precisa de los equipos. Ideal para la calibración y verificación de medidores de conductividad en aplicaciones técnicas y profesionales.