Las relaciones entre Cataluña y el Estado español atraviesan su peor momento. En el horizonte, aparecen de nuevo los malos gobiernos y las luchas fratricidas, «la periódica renovación de la riña a garrotazos entre hermanos de Goya», como si de una fatalidad histórica se tratara. ¿Cómo hemos llegado a este punto? Santi Vila desgrana los errores cometidos en el campo soberanista --que «debe ser autocrítico y saber rectificar»--, así como los perpetrados desde el Gobierno español, jaleado ardorosamente por quienes consideran indigesto «reconocer España como una gran nación de naciones». Detalla,