Un hermoso relato fantástico escrito en 1965 por el poeta y crítico estadounidense Randall Jarrell. La historia se centra en un cazador solitario que vive en una cabaña frente al mar. Impulsado por el deseo de compañía, termina formando una familia muy poco convencional al adoptar a una sirena, un oso, un lince y, finalmente, a un niño náufrago. Es una fábula atemporal, poética y profundamente conmovedora que reflexiona sobre el amor, la empatía y los lazos afectivos más allá de la especie o el origen.