Galardonada con el Premio Azorín de Novela en 1996, esta obra de Luis Racionero nos traslada a la Italia del Renacimiento. La trama gira en torno a la figura de Lorenzo de Médicis y la vibrante Florencia de los humanistas. Racionero, con su habitual erudición, teje una historia que mezcla la intriga política con las pasiones amorosas y los ideales neoplatónicos de la época. Es tanto una novela histórica rigurosa como una reflexión filosófica sobre el poder y la belleza en una de las eras más brillantes de la humanidad.