Obra cumbre de la narrativa medieval española escrita en el siglo XIV por el infante Don Juan Manuel. El libro está estructurado en una serie de relatos o "ejemplos" moralizantes. En cada capítulo, el conde Lucanor plantea un problema o dilema vital a su sabio consejero, Patronio, quien le responde con un cuento que encierra una enseñanza práctica. Es un texto fundamental para comprender la moral, la sociedad feudal y los orígenes de la prosa literaria en castellano.