Segunda entrega de la hilarante saga de Henry Wilt. Sharpe, maestro de la sátira británica, utiliza el absurdo y la desdicha de su protagonista para demoler las convenciones de la clase media, el sistema educativo y los protocolos de seguridad antiterrorista. Una comedia de enredos y crítica social mordaz, escrita con una agilidad narrativa envidiable.