Para que los huevos de dragón eclosionen, deben quemarse en llamas rugientes, en las que a otra criatura se le quema viva al mismo tiempo: una vida a cambio de otra vida. De ahí el lema de los Targaryen, "Sangre y fuego". Esta réplica exacta del huevo de Rhaegal, de 20 cm de altura, hecha en resina y pintada a mano, viene con un soporte y en una caja de cuatro colores.