Verbos en imágenes para estimular el lenguaje oral desde la acción ¿Cómo enseñar a un niño lo que significa “correr” o “lavar” sin que solo repita palabras? Con la Caja de fotoimágenes MAXI – Verbos, el lenguaje cobra vida a través de acciones visuales, claras y reconocibles. Una herramienta imprescindible para ayudar a niños y niñas a comprender y expresar acciones del día a día. El recurso incluye 50 tarjetas fotográficas (21 x 15 cm), cada una con una imagen real que representa una acción clara y contextualizada: personas que saltan, leen, cocinan, lavan, se visten, y muchas más. Las escenas muestran situaciones familiares y están protagonizadas por niños, lo que facilita la identificación y el vínculo emocional. Este material permite: Introducir y reforzar verbos básicos y cotidianos Fomentar la construcción de frases completas y correctas Apoyar el trabajo morfosintáctico desde una base visual Ayudar a personas con: TDL, retraso del lenguaje, alteraciones lingüísticas por daño cerebral adquirido, dificultades de bilingüismo, etc. Permite trabajar tanto la comprensión como la expresión Este material es perfecto para introducir, reforzar o recuperar el uso de los verbos en niños que están desarrollando el lenguaje, adultos que han "perdido" el lenguaje o presentan dificultades en la expresión oral. Estas imágenes se pueden usar en sesiones individuales o grupales. Al mostrar una imagen, se puede pedir al niño que diga qué está haciendo el personaje, que forme una frase completa con sujeto, verbo y complemento, o que explique cuándo hace él esa misma acción. También se pueden ordenar las tarjetas en secuencias, clasificar por tipos de acción (deporte, higiene, ocio…), o jugar a adivinar el verbo a través de mímica. La caja incluye: 50 tarjetas plastificadas de gran formato (21 x 15 cm), duraderas y fáciles de manipular. Las fotografías tienen fondo neutro y alta calidad, lo que facilita el enfoque visual en la acción principal. Cada tarjeta incluye el verbo correspondiente en el reverso. Se acompaña de una guía pedagógica con propuestas adaptadas a distintos niveles y objetivos. Está recomendado desde los 3 años, pero puede adaptarse a niños más pequeños en intervención temprana.