Fermín es un niño muy despistado: siempre está perdiendo cosas. Esto le ocasiona bastantes disgustos con su familia, que no dejan de compararlo con su hermano. Solo su abuela se muestra comprensiva con él. Un día, después de estar gritando muy fuerte porque los mayores no le dejaban entrar en el campo de baloncesto, descubre que ha perdido su voz. . Ediciones SM. Madrid. Año 2002. 5ª edición