Ganadora del prestigioso Premio Alfaguara, esta novela de Clara Sánchez retrata con precisión el vacío y la búsqueda de sentido en las urbanizaciones de la periferia urbana. El protagonista, un joven atrapado en la inercia de una vida cómoda pero insustancial, observa su entorno con una mezcla de extrañeza y lucidez. La autora analiza la fragilidad de las apariencias y la soledad que se esconde tras el confort moderno. Con una prosa transparente y envolvente, Sánchez logra capturar el espíritu de una generación que busca algo real en un mundo diseñado para ser perfecto y estático.