Harry Dickson se adentra en el terreno de la ciencia loca y los complots intelectuales en este relato de suspense. La investigación gira en torno a la enigmática figura del Doctor Drum y sus peculiares e inquietantes experimentos. El detective tendrá que descifrar si estas actividades ocultan una amenaza criminal a gran escala o si forman parte de una elaborada venganza. La influencia de Jean Ray se hace notar especialmente en la creación de villanos memorables y en la dosificación del suspense psicológico a lo largo de toda la obra.