Tratado filosófico de gran calado escrito por el intelectual alemán Rudolf Eucken, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1908. La obra es un ambicioso recorrido por la historia del pensamiento y las ideas, donde el autor analiza críticamente las aportaciones de los filósofos más determinantes de la historia de la humanidad. Desde una perspectiva idealista y espiritual, Eucken busca desentrañar el significado de la vida humana y defender una filosofía de la acción por encima del puro intelectualismo.