En este riguroso estudio historiográfico, el autor analiza los orígenes, la consolidación y la evolución institucional de la monarquía asturiana, abarcando desde el surgimiento del primer núcleo de resistencia cristiana bajo el mando de Pelayo (año 718) hasta el trascendental traslado de la corte a León (año 910). Un documento de consulta esencial para investigadores, medievalistas y estudiosos de la formación política y territorial de la península ibérica.