Novela debut del escritor barcelonés Francisco Casavella, publicada originalmente en 1990. Ambientada en los submundos marginales, rumbistas y picarescos del barrio del Raval de Barcelona, la trama teje una enérgica crónica urbana sobre el Guacho, un joven atrapado en una intriga de delincuencia, ansias de venganza y estrictos códigos de honor callejero. La historia destaca por la agilidad de sus diálogos y por una rica prosa que prefigura la gran madurez estilística que el autor consolidaría en sus producciones posteriores.