Esta novela es un testimonio fascinante del interés de Karl Gjellerup por la filosofía oriental y el budismo. Ambientada en la India en tiempos de Buda, narra el viaje espiritual de Kamanita, un joven comerciante que busca la iluminación. La obra combina la estructura de una leyenda mítica con profundas reflexiones sobre la transmigración de las almas, el deseo y la renuncia. Escrita con una delicadeza poética que captura la esencia del pensamiento índico, esta novela fue clave para que el autor compartiera el Nobel con su compatriota Pontoppidan, destacando su capacidad para unir culturas a través de la literatura.