Novela del premio Nobel Kazuo Ishiguro ambientada en una Inglaterra mítica y crepuscular, poco después de la muerte del rey Arturo. Los britanos y los sajones conviven en una paz frágil marcada por una extraña niebla que borra sistemáticamente los recuerdos de los habitantes. En este escenario, una anciana pareja de britanos, Axl y Beatrice, decide emprender un viaje a través de tierras inhóspitas para buscar a su hijo, del que apenas guardan memoria. Una alegoría fantástica que reflexiona sobre la memoria colectiva, el amor duradero y el trauma histórico.