Obra cumbre de la literatura autobiográfica del siglo XIX y texto fundacional en la exploración literaria de los estados alterados de conciencia. Thomas de Quincey relata con una prosa lúcida, poética y a ratos aterradora su inmersión en la adicción al láudano. Desde sus primeros usos médicos hasta las profundas y vívidas alucinaciones que terminaron dominando sus sueños y su vigilia, el autor traza un mapa psicológico del dolor, la dependencia y la fascinación por el abismo de la mente.