Novela juvenil galardonada con el IX Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil. La historia explora con delicadeza y profundidad temas como la pérdida, la superación personal y la búsqueda de la propia identidad a través de la relación de un niño con su entorno y su mundo interior. Blanca Álvarez construye un relato sensible, recomendado para lectores jóvenes que buscan historias con carga emotiva, reflexión sobre el crecimiento y una prosa cuidada que no rehúye la complejidad de los sentimientos humanos.