Entre el desorden de artefactos en 221B Baker Street se encuentra un tranquilo tesoro. Una moneda, dada en agradecimiento a Sherlock Holmes por el Tesoro británico. Debe mantenerlo a salvo del inframundo criminal donde podría financiar cualquier cantidad de planes nefastos. Reflexionando sobre un caso frío, siente la inspiración. Tomando una caja fuerte vieja, la modifica con una serie de paneles, muescas y mosaicos que, solo cuando se manipulan en un orden específico, permitirán que la caja fuerte se abra. Solución