El juego comienza repartiendo 6 cartas a cada jugador, mientras que el crupier y el oponente descartan dos cartas para formar la cuna. La cuna es una mano adicional que el crupier podrá jugar al final del turno. Se requiere estrategia para decidir qué cartas descartar. Por turnos, los jugadores jugarán sus cartas, anunciando la suma resultante después de cada jugada. Por ejemplo, si el primer jugador juega un 3 y el segundo jugador juega un 7, el segundo jugador dirá "10" al colocar su carta. Los jugadores deben tener cuidado de no exceder el número 31; una vez alcanzada esta cifra, la cuenta se reiniciará desde 0.